lunes, 6 de febrero de 2012

¿Qué culpa tengo de que seas tan loca?

"A maestro de espada, aprendiz de pistola". Anónimo.


"Lo que queremos es investigar sobre los informes de los fondos de inversión de las nuevas economías, así que métete en Google y mira a ver en los medios de comunicación económicos si lo encuentras... si no, busca el teléfono del sitio y llamas".


La mueca de Leonor se acentuaba por momentos. Igual que sus palpitaciones. No sabía de qué le estaban hablando en este segundo día de trabajo; y de reojo, miraba a Milagros, tecleando, a toda prisa desde el ordenador de su mesa, las letras que daban forma a un informe mensual que encargaban a la empresa los días 15 de cada mes. El trabajo no parecía tan bonito como hacía una semana, el día en el que esta segunda empezó y en el que se sintió la reina del mundo, del mambo y de su pueblo.


Milagros sentía en su espalda la respiración de Luna,supervisando el informe que, hasta hacía (como he dicho) una semana, había redactado ella durante los últimos 6 meses, ya que hoy abandonaría la empresa. Según había dicho ella, por otra donde le ofrecían mejores condiciones. Y Luna pensaba si estaba haciendo lo mejor, si no miraría atrás y se convertiría en sal, como la mujer de Lot.


Tres historias más de hoy.



viernes, 20 de enero de 2012

Máster Lúdico

"Las frías mañanas en la facultad,
tú casi siempre huías conmigo al bar,
y me enfadaba si preferías
el aula a mi compañía.

Sobre la mesa botellas vacías,
qué sano es arrancarte esa risa,
y ahora cambiemos el mundo, amigo,
que tú ya has cambiado el mío".
Ismael Serrano

Hubo una época en la que no había preocupaciones. Nos creíamos unos niños que coincidieron en el colegio. Al menos, en la última etapa del colegio. Un curso. Y todo mezclado: los nervios de aquel que entra en primero, de aquel que acaba de llegar, del que empieza a probar... y de la sensación de estar ya en último curso: que se acaba, vamos a aprovechar. Destino. 13.000 pueblos de España y algunos extranjeros, que eso, decían, daba caché.

Tonteábamos con hipótesis, con argumentos, con definiciones, mil y una teorías, con Huntington y también tonteábamos entre nosotros. Alguno hasta hacía magia. "Aquella mañana de la presentación, al volver a casa le dije a mi compañero de piso: tengo unas compañeras guapísimas".

Sólo importaba el momento. Vivir como si no hubiera un mañana. Hasta dormir nos parecía malo. Se hablaban mil idiomas, pero una mirada en Petschen bastaba para entenderte.



Quemamos Madrid. Dicen que el humo llegó hasta un pueblo de Ávila. Al son de una guitarra llamada artista que no tenía culpa de nada. Y en febrero, junio y septiembre ardieron neuronas en un lugar donde decían que éramos agua. Nos parecía un mundo...y hoy te das cuenta de que no era para tanto. Ni en un sentido, ni en el otro... Bueno, quizá "la muerte" sí. ¡Qué digo!, "la muerte" siempre será para tanto...tal y como su nombre indica.

Y de vez en cuando me pasa, que, cuando me encuentro con alguno de ellos...parece como si el tiempo no hubiese pasado. Estábamos parados, estábamos de pie...en un mundo aparte. Una caña y todo vuelve a la normalidad. Me da a mí que esto no lo entienden ni en la China Popular...¿O sí? y lo más gracioso es que alguno podría contestar a esta pregunta...

viernes, 23 de diciembre de 2011

Era su sonrisa

"Un día sin sonrisas es un día perdido". Charles Chaplin.

Botas blancas. ¡Vaya una hortera!. Botas blancas. ¡¡¡¡¡Botas blancas!!!!! Odio las botas blancas. Se ensucian, parecen de plástico. ¡Madre mía! ¡Botas blancas!

Vaqueros. Chaqueta azul, de ésas que parece que no abrigan mucho. Bufanda. Brazos cruzados protegiendo el cuerpo del frío. Efectivamente, no abrigaba mucho. Melenita corta, por debajo de las orejas. Flequillo corto. Alguna onda. Tinte castaño claro. Tinte seguro. Yo me hice eso hace años y se me quedó ese color.

Y de repente, saluda, como hacen todos sus ¿amigos? ¿estaría con amigos?, al que faltaba, al que acaba de llegar. Y sonríe. Tiernamente. Sigue sonriendo. Parece que le interesa lo que dice ése al que acaba de saludar. Y se vuelve a cruzar los brazos, pero no deja de sonreír.

¡La de cosas que puede hacer una sonrisa! Ni las botas eran ya tan horteras, ni creo que el pelo fuese teñido. Simplemente sonreía.

Feliz Navidad

lunes, 12 de diciembre de 2011

A mediados de diciembre ya puedo hablar de Navidad

"Jesucristo era un tío normal, pacifista, intelectual,
siempre al lado de los pobres, defendiendo sus valores,
siempre en contra del capital.
Crucificado como un animal, defendiendo un ideal.
El abuso de riqueza se convierte en la miseria más injusta
de la humanidad". Ska-p

Haré mi propia visión de la Navidad. Luces de colores y olor 
a castañas asadas.
Escaparates divinos. A cada cual más boniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii 
(y me faltan íes)to.
Niños disfrazados de pastorcicos (dejemos a los niños, al fin y al cabo 
ellos no tienen la culpa de nada). Padres que visten a niños de pastorcicos 
y, de paso, les compran petardos.
Familias que se reúnen al "calor" del hogar... con las críticas de la cuñada 
de turno en la cena de Nochebuena o el novio de ocasión de la prima de siempre, 
nos subirán los calores para el todo enero y febrero... 
Y gracias a esa exaltación propia de la euforia que nos produce criticar
pasaremos calentitos lo que nos queda de invierno.
Cenas ostentosas no. Lo siguiente.
Lotería, que este año me toca, así que me dejo los cuartos. 
¿Qué más da comer en enero? Carpe Diem, quelo llaman.  
 
 
 
El problema es que me gusta. Obviedades como las anteriores que me hacen ir 
de sobrada... no. Eso lo olvido.
Como la mayoría de los mortales con los que me cruzo, viniendo de comprar 
"el gorro a juego con el disfraz de pastor de Paquito"; "la terminación 5, 
que es la única que me falta de la lotería"; "y la falda más guachipiruleta 
de Zara para estar exquisita en Nochevieja..." 
Me gusta. Ver bolas brillantes en los escaparates. Y cenar con Samuel, 
Fernando, Antonio y Pablo en Nochebuena y que... de repente
aparezca el tío Rafa vestido de Papá Noel. 
 
Me gusta pensar que ese momento va a llegar al ver las bolas brillantes 
del escaparate anterior.
 
Y oler a leña al llegar al llegar al pueblo. 
Y salir por la noche y al respirar fuerte ver como se refleja
tu aliento en el aire. Vaho.
 
Hay algo en Navidad. No digo que sea bueno. Digo que simplemente: hay algo. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Democracia

"La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que conduce al despotismo". Montesquieu

Se levantó en Madrid. Parecía contento. Aunque pensaba que habría amanecido nublado en su tierra, más al norte, pegando al mar y recordó la primera vez que tuvo que hacer lo mismo que haría hoy...más de 30 años atrás. Mientras preparaba café, decidía que barra de labios le iría mejor a su traje de chaqueta rosa, siempre rosa... a juego con sus ideales,valores y pintalabios del último par de años, y, por qué no decirlo, incluso antes también. Aliviado, besó a su mujer, sabía que sería despedido por abucheos... pero, tenía que confesarse a sí mismo (¿a quién sino?), que también esperaba algún aplauso. Acordándose, en Sevilla, de sus años como vicepresidente, no podía evitarlo en aquellas fechas, se miró en el espejo y se dio cuenta de que el paso del tiempo se reflejaba en las múltiples canas que recorrían su anterior cabeza morena. Impecable, decidió poner algo de verde, color de la esperanza, en su perfecto y sencillo ("ahí es donde se diferencia el buen gusto") tocado. Y se limpió las gafas antes de salir de su casa de Barcelona, aún sabiendo que tendría que volver a hacerlo al menos otro par de veces a lo largo del día. Porque aquel día llovía.



Y lo vio al despertarse y lo sintió aquella noche como mil relojes de agujas aporreando el cristal de su ventana. Y mientras pensaba qué ponerse. Y al meter la mano en el paragüero. Y al activar el limpiaparabrisas.

Porque aquel día...llovía.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Una sonrisa con ojos verdes

"Como siempre: Lo urgente no deja tiempo para lo importante". Mafalda. Quino

Ella sonreía sin cesar. Daba igual que lloviera dentro o fuera de casa. Se fijaba en los detalles. Se dejaba querer.

Doña Carmen la veía todas las mañanas cuando cogía el 22 en la Plaza de Aristóteles. Mientras ella no hacía más que sonreír, incluso a las baldosas de la calle... Doña Carmen venía de dar el desayuno a su marido, en estado vegetal desde el accidente de aquel 25 de agosto... Y no podía evitar envidiarla. Envidiar su sonrisa sincera y sus inocentes ojos verdes. ¡Cuántas veces deseó que le pasara algo malo a aquella muchacha!  

Julia estaba harta del borracho de su hijo, que le robaba dinero cada mañana, antes de que ella se hubiese despertado. Y también estaba harta de esa chica, que sonreía al son de los auriculares que tenía enganchados a las orejas desde las 8 de la mañana... la hora que se cruzaba con ella en la esquina del comercio de lotería. "¡Dichosa chavala!", pensaba con sarna y sarcasmo a las 08:00:01 horas...



Pedro la veía por la ventana. Jamás le quiso. Y aún así, tenía que aguantar verla sonreír así... Cada tarde cuando volvía del trabajo y él, aún en el bar... intentaba echar el cierre a todos aquellos ansiosos de una caña más, de una palabra más, de una excusa más para no volver a casa,...

Y un día dejó de sonreír. Y dijeron los médicos que el marido de Carmen estaba curándose milagrosamente de aquel estado vegetal. Y el hijo de Julia ponía un pie, por su propia voluntad (dijo su madre) en el Centro de Ayuda al Drogodependiente (CAD). Y Pedro se cruzó con los ojos marrones de Mamen al otro lado de la barra...y un marrón siempre fue más fuerte que un verde.

Dicen que, fue por aquellos días, cuando también ella dejó de sonreír...

miércoles, 19 de octubre de 2011

La madre de la ciencia

"La paciencia es la madre de todas las ciencias". Refranes, proverbios, sentencias y adagios de la lengua española.

Lo conseguí. Puedo mirar por la ventana pensando qué escribir. Y darme cuenta de que el tiempo es el peor enemigo del hombre. Escuché en la radio, hace un par de semanas, mientras realizaba la ardua tarea de llevar a mi ahijadito Antonio al colegio en coche, que el tiempo es un invento del hombre. Y, mientras mi tía se recuperaba de un aborto por malformaciones en el feto, Alejandro estudia oposiciones, Andrés cumple años a pesar de aquel accidente que le dejó en estado vegetal...yo escribo quizá la entrada del blog más personal, la más relacionada con mi propia existencia, la que más desnuda mi propio ser, la que deja la puerta abierta a mis propias preocupaciones, pensamientos y gente que me rodea.




Dicen que todo llega. Entretanto voy a meterme en la redacción de un segundo blog. Y, si me siento con fuerzas, en un futuro hasta de un tercero... todo llega, ¿no?