viernes, 22 de febrero de 2013

Educación

“La educación es el arma más poderosa que existe para cambiar el mundo” Nelson Mandela

Si quieres que le guste el azul, le gustará el azul... aunque le llegue esa etapa de rebeldía y diga que prefiere el negro, cuando se le pase, volverá a las camisetas azules.

Y harás que le guste el chocolate, bueno, creo que eso es algo que a todos les encanta. 

Si quieres que empiece a hacerse la cama a los 7, no te queda más remedio que enseñárselo; igual que si te apetece que hasta los 35 no sepa ni abrocharse los zapatos.

Puede ser que engorde, que chille, que aprenda incluso a ladrar. ¿Qué quieres tu?

Pequeñitos, imitadores en potencia, grandes actores de la obra de su vida que al principio serás el encargado de dirigir. Y no todos os merecéis (ni nos mereceremos) el Oscar... pongamos mejor el Goya, que acaban de celebrarse.

Ellos aprenden de lo que ven, de lo que sienten, de lo que LES dejas experimentar.

Todos sabemos escribir guiones, que a veces hay que tirar a la basura, después de mil y un borrones, para volver a empezar; aunque no ya con la primera palabra, porque a los 5 años habrán vivido otros cuatro antes. Pero en esto no hay nada establecido, sólo que te acuerdes de guardar el detergente bajo llave y de cerrar bien los rotuladores, si no quieres acabar en urgencias o con la casa hecha un Picasso.

Ellos aprenden.

martes, 29 de enero de 2013

Distracciones

¿Eres un elefante encadenado?

Y mirar durante cinco horas capítulos en series yonkis. Quizá sean mejores las trilogías perfectas que enganchan no sólo a freakys. O leer titulares con más de cinco palabras que, en los últimos años, se han convertido al más puro amarillismo desinformativo.

Esas tiendas de la Gran Vía que han puesto de moda pintalabios de más de 25 euros y que se pueden combinar a la perfección con vestidos que no bajan de los 40.

Dame cuatro lados de un cuadrado y pintaré 22 tíos corriendo detrás de un balón de fútbol. O de baloncesto. O de balonmano. Aunque esos dos últimos sean más difíciles de pintar, aún no sé muy bien el porqué.

¿Hay algo más detrás de la ventana del salón?




lunes, 3 de diciembre de 2012

Un día sin sonrisas es un día perdido

Es curioso que a todos se nos curve la comisura de los labios hacia abajo... No sé si será por la fuerza de gravedad, ya que se supone que todo acaba cayendo: las tetas, el culo, la barriga, el pelo... pero, ¿también la sonrisa? 

En estas venía yo en el autobús hacia casa cuando los labios de un señor me han hecho plantearme toda esta cuestión. Al momento, no he sabido si es que había tenido un mal día, semana o mes... o que simplemente era la forma que le hacía el bigote en su boca.

Hasta que, ¡dichosos (y también, llegados a este punto, me refiero a la dicha en sí de esta característica que voy a describir, que me lleva a percatarme de estas cosas) ojos curiosos!, me he percatado de la comisura curvada ligeramente hacia el suelo del chico sentado al otro lado del autobús (quizá por los años que le separan aún del señor, para establecer una más exacta comparación); de la comisura de la señora de dos asientos atrás; de la del señor de al lado de esta señora; de la de mi tío; de la del vecino de mi abuela... En fin. Sonrían.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El otoño de Madrid

"Madrid, si tanto tienes tanto vales
y aunque falto de encinas, te respiro
bebiéndole los vientos al Retiro
y al oro del crepúsculo en Rosales.

Con otoños románticos prevales
para permanecer en el suspiro.
¿Dónde vamos, Madrid? A octubre miro
y con sabor de soledad me sales.

Mientras el corazón amarillea
la tarde, que no el cuerpo, me pasea
por las tranquilidades del palacio.

Todo se finge rápido y urgente,
pero yo te recorro lentamente
que las cosas del alma van despacio".

Luis López Anglada

"A mí se me rizaba el pelo con el agua de Madrid"

"Me parece más bonito Barcelona que Madrid" "Ahora mismo te voy a llevar a conocer Madrid"

"Nos vamos a vivir a Madrid, ¿quieres vivir con nosotros"

"Odio Madrid" "A mí tampoco me gusta, demasiada gente, demasiados coches..."

"Me gusta la gente de Madrid"

"Estoy aprendiendo a reconciliarme con Madrid"

"He estado recorriendo el centro de Madrid, los balcones, las casas pequeñas, los poemas en los suelos de Huertas, los bares de vermouth de grifo y me ha gustado"

"Hay versiones diferentes de Madrid"

"Lo que más me gusta de vivir en este barrio es que no parece Madrid, parece mentira que a tan sólo dos calles de Orense, te encuentres con lugares como éste"

"No podría volver a mi pueblo, me gusta demasiado Madrid"

"¿Has probado a quedarte un mes de agosto en Madrid?"

Y así, poco a poco, querido Madrid me van hablando de tí, de tus virtudes y de tus defectos. Y yo, aprovecho tu otoño para pasearte, en este sinsentido a veces de existencia, mientras las hojas amarillas, rojas y marrones, me golpean la cabeza...



martes, 13 de noviembre de 2012

Miedo

"En la juventud aprendemos, en la vejez entedemos" M. von EBNER-ESCHENBACH

"¡Pero si entre esta calle y a la que voy sólo hay una parada de metro!" Así, he decicido ir caminando, que me gusta más y la zona lo merecía, por las escasas veces que ahora piso por allí, los restos de un pasado cercano, aquel de mi llegada a Madrid.



Y, de repente, me he topado con la calle que me llevaba a la parada del autobús que tomaba para llegar al Máster; y con otra que daba a ese piso en el que pasé dos meses poniendo candado a la puerta de mi habitación; y con otra en la que solía tomar bocadillos para acompañar las tardes de partidos de mi Atleti; y con una última calle que, cenar en el restaurante que ésta alberga (durante los años de colegio mayor), se convertía en todo un festín.

¡Cuántos recuerdos se me han venido a la cabeza (y a otras partes del cuerpo) en este paseo! Y yo que sólo iba a por una revista... Y (otra vez) de repente, he sentido miedo de que no fueran recuerdos. De que no hubiese vivido todo lo que he experimentado en estos años. De que los recuerdos fuesen la realidad y todo lo vivido, recuerdos de una época no existente o, aún peor, un sueño. He querido gritar y llorar en plena calle, pedir ayuda, correr... ¡hasta las cosas malas han merecido la pena! me han llevado hasta donde estoy, me han llevado a con quienes estoy... pero, ¿dónde estoy realmente?


Y, (ya por tercera vez) de repente, un Ojáncano me ha hecho respirar aliviada al escuchar el sonido del móvil.



martes, 30 de octubre de 2012

Alba

"For auld lang syne, my jo (or my dear),
for auld lang syne,
we’ll tak a cup o’ kindness yet,
for auld lang syne". Auld Lang Syne.Robert Burns

Como dice Robert Burns, referente cultural escocés, en este poema, "vamos a tomarnos una copita, por los viejos tiempos"...

Nos fuimos a Edimburgo porque podíamos con todo. Y con todos. Creo que si en ese momento nos hubiesen dado un cuchillo y un tenedor, habríamos partido en cachitos las Highlands y nos habríamos tomado con cuchara el lago Ness. Y de postre, un sorbete del lago Lomond, que siempre nos pareció que llamaba más la antención que el Ness (aunque éste fuese el que se llevase la fama, de ahí que su puesto fuese el de primer plato). Pero el Lomond te imantaba, te atraía... pues eso, como un postre.


Hace unos días, me regalaron un albúm de fotos, perfectamente decorado con comentarios y hasta un rotulador plateado. Azul, como la bandera escocesa. 

Me ha hecho pensar en cuánto he crecido desde entonces. Sé que esta frase es muy socorrida, para todo autor de novelas, pero realmente es como me sentí al terminar de visualizar la última página. Ojalá hubiese crecido 10 cm, que son los que siempre me han faltado... siempre queremos lo que no tenemos. Pero, de verdad, que en sólo dos años parece que hayan pasado 10.

Nos comíamos el mundo, nada podía detenernos, ni siquiera el Ben Nevis, con sus irrisorios 1.344 metros sobre el nivel del mar, ni el viento de las Hébridas Exteriores o las Focas de las Orcadas. Otra lengua, otro inglés, otro acento, otra gente, otras formas, otra cultura... que nos fueron ¿frenando? Éramos como esponjas, y no precisamente del famoso Whisky escocés (¿quizá el de Edradour?). Ahora sé todo lo que aprendimos, todo lo que vivimos, todo.

¿Sabéis que significa Alba?