jueves, 31 de mayo de 2012

Niños bajo el umbral de la pobreza

"Ser un niño pobre en España no significa pasar hambre, pero sí tener más posibilidades de estar malnutrido; no significa no acceder a la educación, pero sí tener dificultades para afrontar gastos o abandonar de forma temprana los estudios; no significa no poder ir al médico, pero sí tener problemas para pagar algunos tratamientos" Estudio de UNICEF "La infancia en España 2010-2011"


En éstas estábamos cenando mis tíos abuelos y servidora, cuando acordándome de la noticia a la que dio pie este informe: "uno de cuatro niños españoles viven por debajo del umbral de la pobreza, ya que no varían su dieta, no pueden ir de vacaciones, no realizan actividades extra escolares...", (y que fue emitida ese mismo día por TVE)les pregunto:


"¿Y vosotros cuando erais pequeños, qué comíais?" "Lentejas y patatas"


"¿Dónde ibais de vacaciones?" "A mi pueblo"


"¿Y qué hacíais después del colegio?" "Jugar a la pelota" "Ayudar a mi madre"...


Terminamos de cenar, así que, como buena hija, llamo a mis padres como cada noche...


"¿Y vosotros cuando erais pequeños, qué comíais?" "Lentejas, patatas, garbanzos...lo que había". "¡Ah! bueno..." (empieza a relatar mi padre) "...cuando iba los veranos al pueblo con la abuela Paulina, tres días por semana (o más), solía ponernos judías verdes, porque las tenía ella en el huerto..."


Decido omitir la pregunta de las vacaciones.


"¿Y qué hacíais después del colegio?" "Jugar al fútbol" "Dar clases a mis hermanos"


(...)


"Pero Myriam" (comienza mi madre, que ya sabía por dónde iban los tiros) "¿Tu qué comías cuando eras pequeña?, ¿Dónde ibas de vacaciones? ¿Qué hacías después del cole?"


Recuerdo los macarrones, las lentejas, las patatas con costillas... en casa de la abuela Carmen; y los veranos en Quintanar con abuela Charo; y el teatro, el kárate... al salir de clase... supongo que con una mínima cuota anual que puede exigir un colegio público como lo era el Santa Teresa.


Hace tres años RTVE también hacía referencia a uno de cuatro niños, pero esta vez para referirse a la obesidad


Reflexiones aparte, hablemos de pobreza





martes, 22 de mayo de 2012

Después de

Ségoléne.
Santander.
Jerez.
Pablo.
Edimburgo.
Ross.
Distancia.
Bodas de plata del tío Fito.
Quintanar.
Zinia.
Oposiciones.

Sigo caliente.

jueves, 26 de abril de 2012

Dame paciencia, señor

"Dame paciencia, señor" Dicho popular.

¿Seguro que ése es un dicho popular o nuestra generación está marcada por el "lo quiero todo y lo quiero ya, ¡¡lo quiero para anteayer!!"?

"Me apetece ver un capítulo de "Los Malos Malísimos", pero ¿por qué esperar a la entrega del lunes, si puedo descargarlo por Internet?"

"Quiero un trabajar de ministro y me frustro si no lo consigo en dos días", "Pero, ¿Por qué, por qué, por qué? ¡Si soy el mejor, el mejor de mi generación, el mejor del mundo entero!"



"Algún día tendremos que salir de la crisis, ¿por qué no mañana?, no, mejor, ¿por qué no en la siguiente media hora?"

"Intuyo que tengo que ponerme unas zapatillas "guachipleis", para ir a juego con mi amiga Pepita cuando la vea en una hora para tomar unas cañas... ¿Por qué intuirlo, si puedo saberlo por cualquier red social o por mi móvil último modelo quesitedescuidashastatambiénsabecantarconmigounasjotasdemipuebloenversiónrap?"

"¿Para qué mandarte una carta, abuela, para que recordarte que es mi cumpleaños y, así, me mandes en un sobre, como cada año, mis cincuenta euros?, mejor, una llamada, una visita al banco y a las dos horas en mi cuenta"

Dicen que todo esfuerzo merece su recompensa, que la paciencia es la madre de las ciencias... JA-JA-JA y un jamón, señor.

miércoles, 11 de abril de 2012

Dejando huella

"Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar". Antonio Machado



Es tan sencillo como ponerte una manoletina en el pie izquierdo. Pero la izquierda. Quizá por ello tiene su complicación. ¿Alguna vez has caminado a orillas del río Duero, a los pies de Soria, hacia la ermita de San Saturio? Yo solamente una vez, pero creo que te gustaría. No es fácil andar con la manoletina puesta en el pie que no le corresponde, aunque por sus ansias de irse a jugar, a un niño le de igual. Cogí las manoletinas y las tiré muy lejos. Y me descalcé y me eché a correr.


Pero ahí no acaba todo. Porque luego tienes que volver a ponértelas para ir a casa. Y lo haces. No es tan díficil. Todo está en tu cabeza. Simplemente tres pasos: las coges del suelo, las pones en el pie correcto y echas a andar. Tres pasos, ¿serás capaz?







Cuanto mayor me hago, más miedo me doy. "Creo que me estoy conociendo mucho a mí mismo, ando mucho, muchísimo...y voy siempre conmigo mismo". "Quiérete".





"Nada me sorprende ya", "¡venga ya!". Cuánto me equivocaba. 

jueves, 1 de marzo de 2012

Costumbres

Podría ser que no me pintara los labios. Y que tu no tuvieras que afeitarte, al menos, dos veces por semana. Pudiera ser que me rapase el pelo y que tu te lo dejaras largo sin que fuese un inconveniente a la hora de ir a trabajar. Hasta los hombros. O hasta el culo, hasta donde te diese la gana. ¿Por qué tengo que darte dos besos, si ni siquiera me apetece mirarte a los ojos? Y subir por las escaleras mecánicas del metro, teniendo dos piernas en perfecto estado para trotar hasta la superficie. Y no sacar tiempo para escribir, que es lo que más me gusta del mundo. Sin embargo, la vida se me pasa...mientras me echo colonia cada mañana. Pero no puedo irme a vivir al campo y subir cada mañana a lo más alto de la montaña más alta para gritarle buenos días al mundo entero. Se lo tengo que decir por WhatsApp y tratar de callarme para no mandar a más de uno a la mierda. Eso debe ser perjudicial para la salud. E ir al otro lado andando, sin respirar el humo de tu mercedes, que para que te enteres, simplemente es un medio de transporte que sirve para llevarte de un sitio a otro. Tranquilo, Opel Corsa que vienes detrás, tu seguro que también llegarás. Tener amarrado el tiempo a la muñeca, pero no a las horas de luz solar...que este sábado me he dado cuenta de que anochece ya en torno a las 19h. Déjame pensar, déjame que no me acostumbre... a echarte monedas en el cestillo. Y todavía ésa la puedo perdonar. ¿Sacrificios? Poner buena cara, tacones, corbata, una firma en un papel y seré tuya siempre... ¿Por qué? "Porque son costumbres, Myriam hija" y así, una vez más, mi padre me sacó de mi ensimismamiento.

lunes, 20 de febrero de 2012

Hoy

*Maitena*



 Y contarlo de milagro. Y no es que vivas en Sierra Leona. Simplemente cruzar un paso de peatones puede hacer que despiertes. Origen. Nos quejamos de vicio. Porque somos humanos e imperfectos. Un sistema imperfecto. Y el coche que se saltó en semáforo en rojo. Te acuerdas de que a las 8 de la mañana separarte de la almohada te parecía una odisea. Un mendigo a la puerta de un súper. Y otro a la puerta de un colegio. Y un bocadillo de paté en la basura. Arriba se cierra un contrato. Si te invito a comer, colocas a mi hijo en el Ayuntamiento. ¿Por qué no? Imperfección. ¿Y de qué vienes a quejarte tu? Da gracias que no te caíste en la segunda línea blanca del paso de peatones a las ruedas de aquel todoterreno. Expresar mil cosas y poner 250.000 palabras, pero saber que no estás contando nada. No tienes el día. Cállate y obedece.

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Qué culpa tengo de que seas tan loca?

"A maestro de espada, aprendiz de pistola". Anónimo.


"Lo que queremos es investigar sobre los informes de los fondos de inversión de las nuevas economías, así que métete en Google y mira a ver en los medios de comunicación económicos si lo encuentras... si no, busca el teléfono del sitio y llamas".


La mueca de Leonor se acentuaba por momentos. Igual que sus palpitaciones. No sabía de qué le estaban hablando en este segundo día de trabajo; y de reojo, miraba a Milagros, tecleando, a toda prisa desde el ordenador de su mesa, las letras que daban forma a un informe mensual que encargaban a la empresa los días 15 de cada mes. El trabajo no parecía tan bonito como hacía una semana, el día en el que esta segunda empezó y en el que se sintió la reina del mundo, del mambo y de su pueblo.


Milagros sentía en su espalda la respiración de Luna,supervisando el informe que, hasta hacía (como he dicho) una semana, había redactado ella durante los últimos 6 meses, ya que hoy abandonaría la empresa. Según había dicho ella, por otra donde le ofrecían mejores condiciones. Y Luna pensaba si estaba haciendo lo mejor, si no miraría atrás y se convertiría en sal, como la mujer de Lot.


Tres historias más de hoy.